Un verano con pasado y futuro

Carta de
Mons. D. Amadeo Rodríguez Magro
Obispo de Jaén

phoca_thumb_l_RodriguezMagroAmadeo

Queridos diocesanos:

Aunque pudiera parecer que al llegar el mes de julio la actividad diocesana, en su pastoral ordinaria, se reduce, en espera de que pasen los calores veraniegos, en realidad no es así. Muchos cristianos seguimos trabajando, aunque ahora nuestra actividad tenga que adaptarse a lo que el clima nos permite. Pero el trabajo sigue, como sigue para tanta gente entre nosotros que nunca supo, y morirá sin saber, lo que es cogerse unos días vacaciones. De cualquier modo, es legítimo el descanso, sobre todo para recapitular la actividad pasada, que ha sido tan abundante y, por supuesto, para darle vueltas a lo que va a venir en cuanto se recupere la actividad ordinaria de nuestras comunidades parroquiales. Continuar leyendo “Un verano con pasado y futuro”

Anuncios

Termina otro curso pastoral

Carta de
Mons. D. Julián López Martín
Obispo de León

2017_lopez_martin_julian_2

Queridos diocesanos:

Con el mes de julio se completa prácticamente lo que venimos llamando el “curso pastoral diocesano”. El curso 2018-2019, el cuarto del quinquenio 2015-2010, ha estado fundamentado en el mandato del Señor: “Id al mundo entero y proclamad el Evangelio”. Bajo esta perspectiva, todos los responsables y colaboradores de la misión de nuestra Iglesia diocesana de León hemos tenido como objetivo global, tanto de la actividad general como de las funciones y tareas específicas de cada uno, este objetivo global: “Intensificar la acción misionera de la Iglesia diocesana reconociendo el actuar de Dios en los sacramentos y en la vida litúrgica”. Continuar leyendo “Termina otro curso pastoral”

La Iglesia en el mundo del silencio

Carta de
Mons. D. Fidel Herráez Vegas
Arzobispo de Burgos

fidel-herraez-foto-oficial

Domingo 14 de julio de 2019

Burgos está siendo estos días sede del Encuentro Nacional de Pastoral del Sordo y del Sordociego, organizado por la Conferencia Episcopal Española a través de la Comisión Episcopal de Pastoral. Más de cien agentes de pastoral de toda España, muchos de ellos sordos, se han acercado a nuestra ciudad para vivir unos días de encuentro, para compartir experiencias, para orar juntos, para crecer en fraternidad y reflexionar conjuntamente sobre temas fundamentales para el trabajo pastoral en favor de la comunidad de personas sordas. El tema central de este año es la Eucaristía, bajo el lema: «Haced esto en conmemoración mía». Continuar leyendo “La Iglesia en el mundo del silencio”

Decreto sobre la Solemnidad de Santiago Apóstol, Patrono de España

escudo-obispo-demetrio

MONS. DEMETRIO FERNÁNDEZ GONZÁLEZ
por la gracia de Dios y de la Sede Apostólica
Obispo de Córdoba

D E C R E T O

Prot. Nº S 2019-07-81

SOBRE LA SOLEMNIDAD DE SANTIAGO APÓSTOL,
PATRONO DE ESPAÑA

En el presente año dos mil diecinueve, el día 25 de julio, solemnidad de Santiago Apóstol, patrono de España y fiesta de precepto en el calendario católico, es día laborable en nuestra Comunidad autónoma de Andalucía. En consecuencia, y para conocimiento de los fieles, procede dar las siguientes normas: Continuar leyendo “Decreto sobre la Solemnidad de Santiago Apóstol, Patrono de España”

Santa Misa en la memoria litúrgica de la bienaventurada Virgen María del Carmen

Homilía de
Mons. D. Adolfo González Montes
Obispo de Almería

adolfo16072019

Iglesia parroquial de San Roque, Almería
Martes, 16 de julio de 2019

Lecturas bíblicas: Zac 2,14-17; Sal Lc 1,46-55; Aleluya: Lc 11,28; Lc 11,27-28

Queridos hermanos sacerdotes;
Excelentísimas e Ilustrísimas Autoridades;
Queridos hermanos y hermanas:

La fiesta de Nuestra Señora del Monte Carmelo nos llena hoy de alegría, porque la advocación de la Santísima Virgen del Carmen es muy amada por todo el pueblo de Dios desde los orígenes de esta advocación, cuando en el siglo XIII el santo carmelita San Simón Stock viera en una visión mística en 1251 cómo le entregaba la Virgen María el santo escapulario, medio fiel de salvación para cuantos confían en la santísima Virgen.  San Simón fue un gran renovador de la Orden Carmelitana, que transformó la vida religiosa de los eremitas del Monte Carmelo, fomentando comunidades de vida religiosa con fines apostólicos, al estilo de las entonces nuevas órdenes mendicantes de los frailes franciscanos y dominicos.

Los carmelitas han sido grandes apóstoles de la devoción del Carmen, que desde el siglo XVI constituyeron una comunidad en torno a una capilla dedicada a la Virgen en el Monte Carmelo y levantada sobre una capilla anterior[1]. La piedad filial de los fieles experimentó un singular apego a la protección de la Virgen mediante la imposición desde el siglo XVI del santo escapulario. El pueblo fiel ha encontrado siempre en la Virgen María aquel amparo que nos remite a las entrañas maternales de Dios. Pocos lugares de la sagrada Escritura son tan expresivos como el pasaje de Isaías donde Dios manifiesta su infinita ternura por el pueblo de su elección: «¿Acaso olvida una mujer a su niño de pecho, sin compadecerse del hijo de sus entrañas? Pues, aunque esas llegaren a olvidar, yo no te olvido» (Is 49,15).

Así, cuando Dios anuncia la redención de Israel, lo hace con una invitación a la alegría porque llega la salvación, y anuncia el gozo de la redención a la hija de Sión, la comunidad de su elección que él redime perdonando sus pecados e idolatrías. La invitación a la alegría viene del perdón de los pecados y la reconciliación de Dios con su pueblo, porque ha terminado el tiempo de la cautividad babilónica y se formará la comunidad nueva y redimida del pueblo santo que Dios quiere para sí: la comunidad que ya estará formada sólo por Israel, sino por la reunión de muchos pueblos, cuando Dios «tomará posesión de Judá sobre la tierra santa y elegirá de nuevo a Jerusalén» ( Zac 2,16), para hacer de ella la morada de su gloria. Es lo que hemos escuchado en la primera lectura, tomada del profeta Zacarías.

A la motivación carmelitana y a la consideración de María como madre amorosa que lleva y acompaña a los fieles a la salvación, se añade la poderosa simbología que la Virgen del Carmen evoca. María es la estrella que ilumina la singladura de los mares y conduce a los marinos al puerto de buen seguro, donde el amarre del muelle y la protección de los diques de contención del puerto frenan la bravura de la tempestad y la embestida del oleaje. Se dice de la Virgen que es la estrella de la evangelización, porque ella ilumina el camino de las almas que son atraídas a Cristo, “monte de salvación”[2], al encuentro con el Dios vivo y verdadero, porque en Cristo se nos ha revelado el amor del Padre misericordioso por la humanidad. En la entrega del Hijo de Dios a la muerte el amor de Dios se ha manifestado invencible frente al desamor y los odios que alejan a los hombres.

María acompaña a los pregoneros del Evangelio, que anuncian la salvación en tierras de misión, como acompaña a cuantos dan testimonio del Evangelio en el descreído mundo de nuestra sociedad materialista, que todo lo fía al poder y al dinero, al placer y al conformismo del egoísmo, temeroso siempre de perder lo que tiene si se viera forzado a ser generoso.

Es la estrella de los mares, que invocan los hombres del mar, marinos de la Armada que defienden la soberanía de nuestras aguas nacionales, garantizan el derecho internacional del mar y siempre la defensa de la patria. Es la estrella que invocan y ella ilumina la vida de los pescadores y de las familias de la industria pesquera, desde la pequeña y mediana empresa familiar a las grandes empresas de armadores, todos sometidos hoy a la disciplina que protege los mares. La Virgen del Carmen es amada por pescadores y armadores de los países cristianos, y a ella se encomiendan. No es fácil la vida de las gentes del mar, cuya aspiración a una ordenación justa de un sector siempre sometido a las fluctuaciones de intereses de diverso género, debe ser tenida en cuenta por los poderes públicos. Está en juego la continuidad del trabajo de los pescadores asalariados y el bienestar de sus familias. Hoy invocamos nosotros para todos ellos la protección de la Virgen del Carmen, y también para los trabajadores de las empresas mercantes y del turismo de los mares, que representan importantes sectores de la economía del transporte marítimo, la recreación y el descanso.

Hemos escuchado cómo María conduce siempre a Cristo y, por medio de él, a Dios Padre, porque es la gran figura del creyente y de la Iglesia: del creyente, porque María acogió en su seno la Palabra de Dios hecha carne, fiándose de Dios en quien puso su esperanza y su vida; y de la Iglesia, porque ella es la verdadera hija de Sión encarna y recapitula la vida de la comunidad eclesial. Es bienaventurada, ciertamente, por haber llevado en sus entrañas al Hijo de Dios, y su divina maternidad es la que le confiere el lugar singular que ocupa en la historia de nuestra salvación y explica la influencia que ella y nadie como ella tiene ante Jesús, que es Dios verdadero y hombre verdadero. María es, en verdad, Madre de Dios, pero es también la madre espiritual de los creyentes, porque, como dice el papa san León Magno, María, «antes de concebir corporalmente a su prole, divina y humana a la vez, la concibió en su espíritu»[3]. María aceptó la palabra de Dios y en ella puso su confianza, fiándose de la palabra del ángel, que le manifestaba el designio de Dios sobre ella, que, en verdad, era el designio de salvación de Dios para toda la humanidad. Por eso, ante la alabanza de aquella buena mujer que entusiasmada bendijo a maría por haber llevado en su vientre al Hijo de Dios, por haber dado a luz a Jesús y haberlo alimentado con sus pechos, Cristo la proclamó bienaventurada por haber escuchado la palabra de Dios y haberla llevado a cumplimiento.

Que María nos ayude a nosotros a ser fieles cumplidores de la palabra de Dios, y a hacer de ella el norte de nuestra vida. María nos ayudará a dar cumplimiento a la palabra de Dios, si a ella acudimos, y llenos de fe le confiamos cuanto nos preocupa, cuanto anhelamos y cuanto esperamos de Dios: su amor, su perdón misericordioso y la permanente fidelidad al Evangelio de Cristo, para que todo lo demás que pidamos se nos dé por añadidura, si nos conviene.


[1] Cf. la breve Nota histórica de la memoria litúrgica del 16 de julio: E. Lodi, Los santos del calendario romano. Orar con los santos en la liturgia (Madrid 31999) 240-241.

[2] Misal Romano: Oración colecta de la memoria litúrgica de Nuestra Señora del Carmen.

[3] San León Magno, Homilías sobre la Natividad del Señor1 [21], 1: PL 54, 191-192; vers. de la Liturgia de las HorasOficio de la memoria litúrgica.

Descansar como Dios manda

Carta de
Mons. D. José María Gil Tamayo
Obispo de Ávila

gil tamayo oficial

15 de julio de 2019

Estamos ya a mediados de julio y no sé si muchos de ustedes están ya de vacaciones o pertenecen más bien al grupo de aquellos que tienen que currar para que otros puedan disfrutarlas. Disculpen entonces si he reservado para esta carta el hablarles de la necesidad del descanso, cuando ustedes no pueden gozarlo o a lo peor, por desgracia, lo tienen que soportar de manera obligada por sufrir el desempleo. Continuar leyendo “Descansar como Dios manda”

Mensaje con motivo del Día de las gentes del mar 2019

mar

DÍA DE LAS GENTES DEL MAR 2019
Festividad de Nuestra Señora del Carmen
16 de julio de 2019

Confía, marinero, dale a Él el timón

A los hombres y mujeres del mar
en la festividad de nuestra Señora la Virgen del Carmen

Nuevamente la Iglesia, en el día de la Virgen del Carmen, dirige su mirada hacia las gentes del mar. Y lo hace sabiendo de sus gozos y sus tristezas y animando en este año de 2019 a reconocer que si entregamos nuestro timón al Señor de los mares –con la intercesión de la Virgen del Carmen– la barca de nuestras vidas llegará a buen puerto. Continuar leyendo “Mensaje con motivo del Día de las gentes del mar 2019”

Confía, marinero; dale a Él tu timón

Carta de
Mons. D. Julián Barrio Barrio
Arzobispo de Santiago de Compostela

2017_barrio_barrio_julian

Fiesta de la Virgen del Carmen 2019

Queridos diocesanos:

Al llegar el día de la fiesta de Nuestra Señora del Carmen, patrona de los hombres y mujeres del mar, devoción tan arraigada sobre todo en las comunidades del litoral de nuestra diócesis, os hago llegar a todos, especialmente a la familia del mar, mi mensaje de cercanía  y comunión. Continuar leyendo “Confía, marinero; dale a Él tu timón”

Anda y haz tú lo mismo

Carta de
Mons. D. César Franco Martínez
Obispo de Segovia

CesarFrancoMartinez

Domingo 14 de julio de 2019

La parábola del buen samaritano, una de las más bellas de Jesús, permanece en la memoria de la Iglesia como la mejor definición de quién es el prójimo. Un letrado pregunta directamente a Jesús: ¿quién es mi prójimo? Y Jesús le responde con la parábola. Desde el comienzo de la parábola, es notable que la pregunta del letrado sobre cómo alcanzar la vida eterna no revela un corazón limpio, sino que desea «poner a prueba» a Jesús. Busca examinarle sobre la ley mosaica y sus exigencias porque Jesús tenía fama de no cumplirla o de suprimir alguna de sus exigencias. Continuar leyendo “Anda y haz tú lo mismo”

Rogad al dueño que envíe obreros a sus mies

Carta del
Card. D. Antonio Cañizares Llovera
Arzobispo de Valencia

cañizares

Domingo 14 de julio de 2019

Maestro en parábolas, Jesús contempla la humanidad como un inmenso sembradío de Gracia. La mies es abundante, ilimitada la disponibilidad del mundo al Evangelio; pero yermo en gran parte por ser tan pocos los que se dan al trabajo de colaborar decididamente con Cristo en la salvación de los hombres. Jesús nos dice ante este mundo que él contempla: Rogad al Señor de la mies… La falta de vocaciones a continuar con la misión apostólica ¿no podría acusar una falta o una crisis de oración? ¿Qué mejor y mayor servicio se puede hacer en favor de los hombres que entregarles a Jesucristo? Continuar leyendo “Rogad al dueño que envíe obreros a sus mies”