El inicio del ministerio pastoral. «Apacéntame, Señor. Apacenta Ti comigo»

Carta de
Mons. D. Luis Ángel de las Heras Berzal, CMF
Obispo de Mondoñedo-Ferrol

luis_angel_delasheras_berzal

26 de mayo de 2016

El día 7 de mayo de 2016 comenzaba un nuevo tiempo para la diócesis de Mondoñedo-Ferrol cuando recibía la ordenación episcopal e iniciaba mi ministerio pastoral como vuestro servidor, el nuevo obispo de esta Iglesia particular.

La ordenación episcopal y el inicio del ministerio pastoral llevan consigo muchos aprendizajes y la necesaria apertura para asimilarlos. Algo que supera las capacidades humanas y uno no puede hacer por sí solo.

No obstante, como creyente en Cristo resucitado, no estoy solo. Ningún cristiano está solo. Durante la celebración de la ordenación episcopal invocamos a toda una nube de testigos. Ntra. Sra. de los Remedios y la muchedumbre de los santos, singularmente san Rosendo, san Julián, san Antonio Mª Claret y los beatos mártires claretianos, nos acompañan en este proyecto de Dios para Mondoñedo-Ferrol. Como lo hacen, con la fuerza del apoyo comunitario y de la oración, la cercanía, el amor, la fe y la esperanza, las personas de esta comunidad diocesana y de otras comunidades en red intraeclesial.

Todo ello es manifestación de una Iglesia viva, fundada en Cristo vivo, verdaderamente resucitado. Somos afortunados por poder vivir la misión en comunión y asumir así conjuntamente el proyecto salvífico de Dios, que en Jesús ha venido para dar vida y esperanza a todos los hombres y mujeres de nuestro mundo.

Asimismo, el inicio del ministerio pastoral de un obispo nos recuerda que peregrinamos bajo el cuidado y el amparo del Buen Pastor. Él nos apacienta, es decir, nos ama y nos lleva a cuestas. Él siempre sale a buscarnos cuando nos hemos perdido y no encontramos el camino de la salvación y de la alegría. Él carga con nosotros, sobre todo con lo que más nos pesa o esclaviza. Y nos invita a hacer lo mismo entre nosotros, saliendo a buscar y encontrar a quienes viven perdidos en cualquier periferia, en cualquier desierto, en cualquier soledad, en cualquier esclavitud.

En el inicio de mi ministerio como obispo y pastor, toda la Iglesia de Mondoñedo-Ferrol tiene la oportunidad de sentirse viva en Cristo y está invitada a dar pasos de misericordia —fundados en la justicia y en la verdad—, con el fin de encaminarse a lugares de vida, verdes praderas donde el Buen Pastor ofrece alimento abundante.

Es ésta también una ocasión propicia para mover los corazones a una comprensión mayor de la fe que nos permita creer más y mejor. Para desterrar indiferencias, escepticismos, pesimismos y desesperanzas. Para deshacer nudos de injusticia e insolidaridad. Para tomar conciencia de que la impaciencia humana destruye y la paciencia de Dios rescata y edifica con la fuerza de la misericordia.

Es momento de experimentar que el Buen Pastor nos apacienta, amándonos como solo Dios sabe amar. Por eso, aprender a apacentar es aprender a amar como Dios ama, estando bien dispuestos incluso a sufrir. Aprender a amar es aprender a llevar a todos hasta la amistad con Dios. Guardando a Cristo en el corazón, portaremos la alegría del encuentro con Él y la extenderemos hacia todos.

Pensemos en los demás, oremos unos por otros para vernos renovados cada uno en nuestra vocación y misión. Para vivir y actuar con discreción, con humildad, con fidelidad, con disponibilidad, con agarimo. Y, con sencillez, os pido que también recéis con vuestro obispo, con vuestro servidor: «Apacéntame, Señor. Apacenta Ti comigo».

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s