El cielo, meta de la bienaventuranza cristiana

Carta de
Mons. D. Francisco Pérez González
Arzobispo de Pamplona y Obispo de Tudela

PerezGonzalezFrancisco

Las bienaventuranzas sólo se entienden con la añadidura que le sigue a cada una. Prometen muchas recompensas en la tierra, pero sobre todo coinciden en la promesa del Reino de los Cielos. El premio grande, la meta definitiva es la vida eternamente feliz en el Cielo. Toda nuestra razón de existir y ser felices está en nuestro Padre del cielo. Algunos quizás piensen que son promesas paradójicas. Entonces también nos preguntamos: ¿Es una ilusión el deseo de felicidad que tiene todo ser humano? La felicidad en esta tierra ya está unida al cumplimiento de seis de las bienaventuranzas. Continuar leyendo “El cielo, meta de la bienaventuranza cristiana”