La Religión es el “opio” del pueblo

Carta de
Mons. D. José Leonardo Lemos Montanet
Obispo de Orense

JoseLeonardoLemosMontanet

Julio 2016

Es bien conocida esta frase que Marx popularizó para señalar el carácter sedante de la religión sobre la conciencia de las personas, generándoles una felicidad ilusoria que los evadiese de la realidad social y de la lucha por un mundo más justo. En una visión confusa y en una versión degradada de la fe cristiana quizás cupiese ese “descalificativo”, pero desde una verdadera experiencia religiosa, concebida como encuentro que conmueve y fascina a las personas, el “opio” pierde sus cualidades y se transforma en un estimulante de las conciencias, que despierta los corazones, no hacia evanescentes cielos, sino hacia el compromiso con el rostro concreto del hermano, porque el cristiano descubre y vive desde el don de ser hijo de un Dios al que llama Padre. Continuar leyendo “La Religión es el “opio” del pueblo”

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En el Mar de la Misericordia

Carta de
Mons. D. Julián Barrio Barrio
Arzobispo de Santiago de Compostela

barriobarriojulian

Fiesta de la Virgen del Carmen 2016

Queridos diocesanos:

Me dirijo a vosotros un año más, al acercarse la fiesta de Nuestra Señora del Carmen, tan querida para todos nosotros, que nos trae el recuerdo, lleno de agradecimiento y cercanía, a los hombres y mujeres que trabajáis en el mar y a vuestras familias.

A lo largo de este año la Iglesia, a impulso del papa Francisco, está viviendo un tiempo especial, el jubileo de la Misericordia. En él el Papa quiere que contemplemos con más detenimiento, y acojamos en nuestra vida a Dios, nuestro Padre, “que será siempre para la humanidad como Aquel que está presente, cercano, providente, santo y misericordioso[1]. Continuar leyendo “En el Mar de la Misericordia”

Hispaniae: Textus hispanicus Praefationis pro Missa in festo sanctae Mariae Magdalenae, die 22 mensis iulii (11 iul. 2016; Prot. 366/16)

22 de julio
SANTA MARÍA MAGDALENA
Fiesta

Prefacio

APÓSTOL DE LOS APÓSTOLES

V/. El Señor esté con vosotros.
R/. Y con tu espíritu.

V/. Levantemos el corazón.
R/. Lo tenemos levantado hacia el Señor.

V/. Demos gracias al Señor, nuestro Dios.
R/. Es justo y necesario.

En verdad es justo y necesario,
es nuestro deber y salvación,
aclamarte siempre,
Padre todopoderoso,
de quien la misericordia
no es menor que el poder,
por Cristo, Señor nuestro.

El cual se apareció visiblemente en el huerto
a María Magdalena,
pues ella lo había amado en vida,
lo había visto morir en la cruz,
lo buscaba yacente en el sepulcro,
y fue la primera en adorarlo
resucitado de entre los muertos;
y él la honró ante los apóstoles
con el oficio del apostolado
para que la buena noticia de la vida nueva
llegase hasta los confines del mundo.

Por eso, Señor,
nosotros, llenos de alegría,
te aclamamos con los ángeles y con todos los santos, diciendo:

Santo, Santo, Santo…