Ecos de misericordia

Carta de
Mons. D. José Rico Pavés
Obispo auxiliar de Getafe

ricopavesjose

Ha terminado el año jubilar, pero la misericordia continúa. Reunido con los organizadores y colaboradores del Jubileo de la Misericordia, Francisco ha hecho balance del año vivido agradeciendo el trabajo de todos los que lo han hecho posible, especialmente los miembros del Pontificio Consejo para la Nueva Evangelización. “Ha sido un año denso, lleno de iniciativas en toda la Iglesia, donde se ha podido ver y tocar de cerca los frutos de la misericordia de Dios”. Lo que empezó siendo una simple intuición, se ha convertido en ocasión propicia para que el Señor haya vuelto a sorprender, yendo más allá de las expectativas humanas. “Ha sucedido algo verdaderamente extraordinario que ahora requiere que sea incorporado a la vida cotidiana para que la misericordia se convierta en un compromiso y una forma de vida permanente para los creyentes”.

La última catequesis de las Audiencias de los miércoles dedicadas a las obras de misericordia se ocupó de las que se refieren a la fe en la vida eterna: enterrar a los muertos y rezar por los vivos y difuntos. Retomando las consideraciones del reciente documento de la Congregación para la Doctrina de la Fe, Ad resurgendum cum Christo, el Papa ha recordado por qué la Iglesia prefiere la inhumación a la cremación: “Para los cristianos, la sepultura es un acto de piedad, pero también un acto de gran fe. Depositamos en la tumba el cuerpo de nuestros seres queridos, con la esperanza de su resurrección”. Los ecos de la misericordia han dado paso a las palabras de esperanza. Sobre esta virtud teologal ha comenzado Francisco un nuevo ciclo de catequesis. La predicación litúrgica al comienzo de un nuevo año es declaración gozosa de que la esperanza en Dios no defrauda. Para preparar el camino al Señor, necesario es acudir con sinceridad y confianza al sacramento de la penitencia. “En este sacramento experimentamos en nuestro corazón la cercanía del reino de Dios y su salvación”. La esperanza ha marcado el tono de los diferentes encuentros mantenidos con el Papa por parte de grupos diversos, como los participantes en el Foro mundial Fortune-Time 2016, con quienes reflexionó sobre la importancia de construir un nuevo pacto social en nuestro tiempo.

Ecos de misericordia y palabras de esperanza se han juntado, en fin, en el balance anual realizado por el Papa en el discurso a los miembros de la Curia con motivo de la felicitación navideña y, sobre todo, en el mensaje para la celebración de la 50ª Jornada Mundial de la Paz. Tomando como lema La no violencia: un estilo de política para la paz, Francisco ha recogido la herencia del Jubileo de la Misericordia y ha recordado que existe un gran número de personas y de grupos sociales que son víctimas de injusticia y violencia. Ellos forman parte de nuestra familia. Con ellos debemos comenzar “la práctica del pequeño camino del amor”: pequeños gestos que siembren paz y amistad, según el ejemplo de santa Teresa de Lissieux.

rico_paves_firma

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s