San Valero, patrono de Zaragoza y de la archidiócesis

Carta de
Mons. D. Vicente Jiménez Zamora
Arzobispo de Zaragoza

jimenezzamoravicente

Domingo 29 de enero de 2017

El valor de la fe

Queridos diocesanos:

Celebramos hoy, 29 de enero,  la solemnidad de San Valero, Patrono de Zaragoza y de la Archidiócesis. Hoy es la “conmemoración de san Valerio o Valero, obispo de Zaragoza, en la Hispania Tarraconense (hoy España), que tomó parte en el primer Concilio de Illíberis. Conducido a Valencia junto con San Vicente, fue enviado al destierro (505/315)”. Así reza el elogio de San Valero que aparece en la última edición del Martirologio Romano.

Insigne Obispo de Zaragoza, probablemente relacionado con la familia consular de los Valerios, de la que habla el poeta Prudencio. En Valencia sufrió prisión y un proceso que le condenó al destierro, donde murió. Aunque no fue propiamente mártir, sí confesó la fe, sufrió persecución y mantuvo fidelidad a su misión episcopal. Su cuerpo se venera en la iglesia de San Vicente de Roda de Isábena, de donde, ya en el siglo XII, fueron trasladadas a la Seo de Zaragoza las reliquias de su cabeza y uno de sus brazos.

San Valero y el valor de la fe

El mensaje que hoy nos ofrece San Valero a sus hijos y fieles es el valor de la fe. El hombre de hoy, envuelto en tantas ideologías y embarcado en multitud de tareas y quehaceres, está olvidando lo fundamental: cuidar el valor de la fe. Los tiempos recios en que vivimos reclaman amigos fuertes de Dios (Santa Teresa de Jesús) y piden  una fe especialmente viva, que implique no sólo a la inteligencia y a la voluntad, sino también al corazón y al comportamiento moral. Si la experiencia de la fe no se aviva, la fe languidece y se convierte en una especie de ideología o en un voluntarismo extenuante.

¿Qué valor real y práctico damos a la fe y a la presencia de Dios en nuestra vida? ¿Cuánto tiempo dedicamos a  conocer a Dios? ¿Tenemos en cuenta su Palabra para programar nuestra vida? En la vida real de la mayoría de nuestras gentes la importancia efectiva de Dios es escasa. Muchos no dedican ratos a Dios, a oír y obedecer su Palabra. Viven de espaldas a Dios. El tiempo y la vida se nos van en otras cosas, estudios, trabajos, diversiones, proyectos, aspiraciones.

Ocurre algo más preocupante todavía. En nuestra sociedad y en nuestros pueblos están vigentes muchas ideas que tienden a configurar una cultura y una forma de vivir en las cuales no se tiene en cuenta  ni la existencia ni mucho menos la importancia de Dios. Este abandono y olvido de Dios viene favorecido en parte por la cultura emergente, que prima absolutamente la economía y el bienestar material, olvidando la referencia a lo trascendente.

El ateísmo práctico se vive y se difunde como un inmanentismo materialista. No interesa más que este mundo. Vivir bien y disfrutar cuanto podamos. Todo esto se hace de forma tranquila, nada agresiva. Por la vía del silencio y de la marginación de la fe, por la llamada “apostasía silenciosa”. Incluso entre los creyentes, hay muchas formas de fe débil, enferma, poco operante, incapaz de informar y dirigir la vida y las actuaciones personales, y por todo ello sin fuerza para el testimonio y la misión. Muchos cristianos tienen la fe como un recurso de última hora, por si acaso.

La verdad es que necesitamos creer en Dios para vivir de acuerdo con nuestro ser, para vivir en la verdad y alcanzar la salvación. La salvación de nuestra vida nos viene de la gracia de Dios acogida con fe, en humildad, obediencia y gratitud. Si somos fieles a nuestra conciencia, a los signos de los tiempos,  datos de la historia y de la razón, tenemos que llegar a creer en Dios. Sólo a partir de la fe en Dios podremos vivir en  la verdad, que nos hace libres (cfr. Jn 8, 32) y dar sentido trascendente a nuestra vida. Cuando no se tienen razones para la trascendencia y para morir, tampoco se tienen razones para vivir.

Nuestro Plan Diocesano de Pastoral refleja bien esta situación en el diagnóstico socio-cultural, que hace en el capítulo II, titulado Evangelizar en tiempos recios. Dice nuestro Plan: “La indiferencia convive con una cultura de la increencia, que va forjándose poco a poco, y que se divulga, unas veces de forma sutil, otras explícita y militante, a través de los medios de comunicación, favoreciendo un imaginario religioso (y, sobre todo, cristiano) colectivo muy negativo que incapacita todo acercamiento a la fe […] El efecto demoledor del tratamiento caricaturesco y tópico de la vida cristiana, de Dios, de la Iglesia y del clero, que aparece en los medios de comunicación social (noticias, entrevistas, debates, series…), fruto de un laicismo mal entendido, es clara expresión de ello” ( Plan Diocesano de Pastoral 2015-20120, página 53).

Hoy es necesario que, con la ayuda de Dios, crezcan en nuestra Iglesia el coraje y las energías en favor de la evangelización, que lleve a redescubrir la alegría del Evangelio, como nos recuerda el Papa Francisco en la exhortación apostólica Evangelii Gaudium. Es urgente encontrar nuevamente el entusiasmo en la comunicación de la fe. “La misión renueva la Iglesia, refuerza la fe y la identidad cristiana, da nuevo entusiasmo y nuevas motivaciones. ¡La fe se fortalece dándola!” (Benedicto XVI, Deus cáritas est, n. 1).

En esta fiesta de San Valero, confiamos a sus cuidados pastorales la fe de nuestras gentes y la vida de nuestra Iglesia Diocesana. La pedimos su valiosa protección en favor de nuestras autoridades, que rigen los destinos de Zaragoza y de Aragón, para que promuevan el bien común de nuestros ciudadanos. San Valero, nuestro padre en la fe, ayudamos a vivir el misterio de la comunión eclesial para la misión evangelizadora. Intercede ante el Señor, para que con la luz y la fuerza del Espíritu Santo se abran en nuestra Iglesia Diocesana de Zaragoza nuevos caminos para el anuncio gozoso del Evangelio. Haz que seamos una Iglesia al servicio de nuestro pueblo. Una Iglesia, que escucha, acoge, celebra y sirve.

Con mi afecto y bendición,

jimenezzamora_firma

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s