“Cerca de Dios y de los hermanos”. Ante el próximo ‘Día del Seminario”

Carta de
Mons. D. Julián López Martín
Obispo de León

lopezmartinjulian

Queridos diocesanos:

El “Día del Seminario”, vinculado al 19 de marzo, solemnidad de San José, va a coincidir este año con el domingo III de Cuaresma que desplaza al día siguiente la solemnidad del Santo Esposo de la Bienaventurada Virgen María, por imperativo de las Normas universales sobre el Año litúrgico y el Calendario. No obstante, no nos vamos a olvidar del protector de nuestros seminarios. Todo lo contrario, lo invocaremos con renovada confianza en su valiosa intercesión ante la campaña que en los últimos años invita preferentemente a tomar conciencia de la penuria de sacerdotes y a reflexionar acerca de nuestras instituciones diocesanas para la formación de los futuros sacerdotes. Nuestra esperanza está puesta en que nos ayude a fomentar y cuidar eficazmente las vocaciones para este ministerio, tan necesario para la Iglesia.

Durante el presente curso académico estudian en nuestro Centro Superior de Estudios Teológicos tan solo 22 seminaristas, cuatro pertenecientes al Seminario “de San Froilán” y 18 al Seminario Redemptoris Mater “Virgen del Camino”. Ambos seminarios diocesanos son hoy internacionales en cuanto a la procedencia de los alumnos, porque incluso el de San Froilán cuenta con un estudiante de teología oriundo de un país africano. Pero esta pluralidad no nos preocupa, puesto que la misión de anunciar el Evangelio ha sido siempre universal por principio aunque, eso sí, mediante la vinculación y servicio pastoral a una diócesis o Iglesia local, en este caso nuestra Iglesia Legionense.

El “Día del Seminario” en un domingo de Cuaresma como señalé antes, nos invita a situar nuestras preocupaciones y deseos acerca de las vocaciones al ministerio sacerdotal en el marco de las exigencias de conversión personal y comunitaria que la Iglesia nos propone en este tiempo litúrgico. En efecto, no podemos olvidar que la conversión cristiana es siempre un proceso de retorno a Dios y de búsqueda sincera de su voluntad en nuestra vida. En este sentido debemos interrogarnos acerca de la situación en la que nos encontramos o nos movemos.

El lema de la actual jornada eclesial dedicada al Seminario, “Cerca de Dios y de los hermanos” nos propone una relación de cercanía o proximidad doble: por una parte a Dios y por otra a los hombres nuestros hermanos. Pero no se trata de equiparar a Dios y a los hombres en nuestra relación sino de estar abiertos realmente a Él para dejarnos amar y empapar de su bondad y misericordia y, al mismo tiempo, entregarnos a los demás dando y compartiendo el amor de Dios. Por eso, ni hemos de tener miedo a abrirnos a la presencia de Dios como tampoco a ofrecer en la entrega a los hermanos los dones recibidos. Dios nos ama, efectivamente, y su amor en Jesucristo lo fue “hasta el extremo” (Jn 13,1) y quiere que nosotros amemos a los demás como Él nos ha amado (13,34).

Esta propuesta de amor que nos permite estar “cerca de Dios y de los hermanos” se realiza de manera singular en el sacerdocio cristiano y constituye el ideal básico de su formación. De ahí que la vida del sacerdote ha de ser una vida de amistad y de intimidad con Jesucristo, y a la vez de entrega y de servicio a los hombres. Tengámoslo en cuenta tanto en la oración como en el compromiso eficaz de aprecio y cooperación con nuestros Seminarios.

Con mi cordial saludo y bendición:

lopez_martin_firma✠ Julián, Obispo de León

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s