Llegó el Adviento

Carta de
Mons. D. Celso Morga Iruzubieta
Arzobispo de Mérida-Badajoz

2017_morga_iruzubieta_celso

Domingo 2 de diciembre de 2018

Queridos fieles:

El domingo pasado celebrábamos la solemnidad de Jesucristo Rey del Universo, con la que culminábamos el año litúrgico, y este domingo es el primero del tiempo llamado de Adviento, el primer domingo del nuevo ciclo litúrgico con el que arrancamos los cuatro domingos que la Iglesia nos propone para prepararnos al gran acontecimiento que supone el nacimiento de Cristo.

El Reino de Dios es, como dicen los teólogos, un ya, pero un todavía no. Es ya porque está entre nosotros, pero todavía no porque no está de manera plena, hay mucho dolor, mucho sufrimiento y mucha falta de esperanza en nuestro mundo. La esperanza que nos trae la celebración del nacimiento del Señor, trae aparejada la esperanza de que Jesús venga definitivamente al corazón de cada uno, a todo el mundo.

Las lecturas de estos domingos, especialmente los dos primeros domingos de Adviento, hablan de la esperanza en la venida definitiva del Señor.

Este mismo martes el Papa Francisco, en su homilía de la misa celebrada en Casa Santa Marta, hablaba de ese encuentro definitivo. Será “un encuentro con el Señor de misericordia, de alegría, de felicidad”, dijo. “Será un encuentro y cada uno le dirá al Señor: Esta es mi vida. Este es mi trigo. Esta es mi calidad de vida”, una oportunidad para pensar en las equivocaciones porque “todos cometemos errores”, pero también “todos hacemos cosas buenas”, insistió.

La primera lectura de este domingo y el Evangelio nos hablan de la venida del Señor que trae la justicia y el derecho, de los que brota la paz para todos.

El Evangelio que proclamaremos se enmarca en el final de la vida pública de Jesús, el evangelista Lucas nos advierte de que este mundo se acabará, se acerca nuestra liberación, por lo tanto es un mensaje de esperanza para cuya vivencia nos muestra el camino la segunda lectura: el amor y el servicio son la clave para que cuando llegue Jesús nos encuentre firmes, cerca de Él y de los hermanos.

Si esta primera semana de Adviento está centrada en la venida del Señor al final de los tiempos, la segunda semana nos invita, por medio del Bautista a preparar los caminos del Señor, la tercera preanuncia la alegría mesiánica, mientras que la cuarta nos habla del nacimiento del Hijo de Dios.

Algunos personajes de este tiempo son el profeta Isaías, que anuncia la llegada del Mesías, san Juan Bautista, el precursor y, cómo no, la Virgen María, la madre del Redentor y madre nuestra, camino a su hijo y modelo para los que creemos en Él.

La espera se traduce también en la liturgia, que nos ayuda a interiorizar lo que celebramos. Veremos al sacerdote vestir de morado, se suprimen algunos elementos festivos (no rezamos el Gloria o se disminuyen algunos cantos, adornos festivos etc.).

Desde aquí os invito a todos a vivir este tiempo de espera y esperanza preparando vuestro corazón con sobriedad, mirando al Señor sin que los ruidos nos distraigan para que Jesús nazca de verdad en nosotros y ese nacimiento nos inunde de la verdadera alegría.

morga_firma
 Celso Morga Iruzubieta
Arzobispo de Mérida-Badajoz

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s