En Madrid, encuentro de los jóvenes que participan del espíritu de Taizé

Carta de
Mons. D. Francisco Cerro Chaves
Obispo de Coria-Cáceres

cerrochavesfrancisco

Domingo 30 de diciembre de 2018

Tuve la gracia de saludar un par de veces al hermano Roger de Taizé y también al hermano Max Thurian que nos dio un retiro en Roma cuando estudiaba Teología espiritual en la ciudad eterna. Siempre me cautivó y me ayudó la espiritualidad que brota en la colina de Taizé (Francia), donde este grupo de monjes, fundados por el Hermano Roger, viven una parábola de comunión y de unidad en medio de una humanidad rota y dividida.

También entre los cristianos que no acabamos de creernos el testamento de Jesús: “Padre, que todos sean uno” (Cfr. Jn. 1, 17) para que el mundo crea, pues con nuestras divisiones y contiendas en vez de revelar el rostro de Cristo lo que hacemos es desvelarlo, como repetía el Vaticano II en el diálogo entre las Iglesias y el mundo (Cfr. Gaudium et spes 19).

Tres claves destacaríamos de la llamada de Taizé y del atractivo hacia los jóvenes en medio de una Europa descreída y secularizada, que busca, pero no sabe dónde, su propia identidad:

1. La centralidad de Cristo, en quienes ponen la mirada y el objetivo de todos sus encuentros. Es Él el que nos une y nos convoca y nos hace un solo corazón. Taizé no tiene otra pretensión que presentar a Jesús, Hijo del Padre y que con su Espíritu ilumina el sendero arduo y a veces complicado de la vida. Taizé es Cristo presentado a los jóvenes.

2. La centralidad de la oración. En Taizé los que hemos participado, sabemos que se ora y se reza mucho porque necesitamos interioridad, saber que tenemos alma, corazón, donde se realiza el encuentro personal con la Trinidad y que nos lleva a compartir con los hermanos para llevarles el fruto de la unión con Dios que es siempre la caridad.

3. La centralidad de la comunidad de la Iglesia. Dejar fuera nuestras divisiones para subrayar lo que nos une, lo que nos hace caminar juntos. Es necesario descubrir en Taizé la dimensión comunitaria de la vida. Si somos hijos de Dios por el Bautismo, somos hermanos, somos una comunidad que vive la alegría de curar las heridas que afectan a todo el corazón humano.

Animo a todos mis jóvenes diocesanos y a todos a participar, en Madrid, en el encuentro de fin de año.

cerro firma
✠ Francisco Cerro Chaves
Obispo de Coria-Cáceres

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s