¿Qué tengo que hacer para que Jesús nazca en mi?

Carta de
Mons. D. Ángel Pérez Pueyo
Obispo de Barbastro-Monzón

2017_perez_pueyo_angeljavier

Domingo 8 de diciembre de 2019

Cuatro domingos antes de la fiesta de Navidad  se inicia el nuevo año cristiano. A partir de esta fecha la Iglesia nos invita a celebrar los misterios de la fe de manera progresiva, ofreciéndonos tres tiempos «fuertes» —adviento-navidad, cuaresma-semana santa y pascua— y entre uno y otro, el tiempo «ordinario».

Ahora estamos en el primero y, durante este tiempo de Adviento, la Iglesia nos ayuda a preparar el corazón para celebrar de verdad la Navidad. Lo hace de la mano de sus tres protagonistas: Isaías, Juan Bautista y María:

A Isaías, como hoy a nosotros, le tocó vivir tiempos recios. El pueblo, desterrado en Babilonia, vivió una profunda crisis de fe. Imaginaba que Dios se había olvidado de sus promesas y le había abandonado a su suerte. Sin embargo, cuando todo invitaba a la desconfianza y al desconcierto, el profeta Isaías anuncia un mensaje nuevo e inesperado: Dios en persona viene a salvar a su pueblo.

Juan Bautista, el último profeta, supo vislumbrar su venida inminente e invitó a su pueblo a «arrepentirse». Muchos acudían a preguntarle cómo se tenían que preparar. No se anduvo por las ramas. Les habló con claridad.

María, alumbró a Dios entre los hombres. Cuando lo más fácil era tener miedo, supo fiarse de Él. Cuando lo más fácil era desentenderse, supo comprometerse por su pueblo. Cuando lo más fácil era aceptar la infecundidad, nos enseñó a hacer germinar en nuestros corazones la Gracia de Dios. Con su sí, María devolvió al mundo y a los hombres la alegría y la esperanza.

Con este elocuente poema de José J. Pérez Benedí os invito a no caer en la trampa y decirle al Señor: “Nuestro corazón te espera”.

Trae el tiempo del adviento
en sus manos cuatro lámparas
invitando a los creyentes
a vivir en “vigilancia”.

La sociedad de consumo
sigue cayendo en la “trampa”
y se dispone a “pasar”
una navidad “pagana”.

Pero, nosotros, Señor,
somos “hijos de esperanza”
y soñamos “celebrar”
una navidad “cristiana”.

No queremos conformarnos
con diminutas migajas
de regalos, comilonas
y juergas de madrugada.

Queremos, Señor, que vengas
a nacer en nuestra casa.
Nuestro corazón te espera,
como los campos el agua.

Con tu presencia amorosa,
con tu paz, con tu Palabra,
convertirás en “caricias”
las “lanzas” y las “espadas”.

No pases, Señor, de largo.
Quédate en nuestra posada.
Necesitamos tu gracia,
Tus besos y tus miradas.

Con mi afecto y mi bendición

perez_pueyo_firma✠ Ángel Pérez Pueyo
Obispo de Barbastro-Monzón

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s