La familia, garante contra toda pandemia

Carta de
Mons. D. José Leonardo Lemos Montanet
Obispo de Orense

JoseLeonardoLemosMontanet

La pandemia que nos está afectando desde, que sepamos, diciembre del 2019, está generando unas consecuencias humanas, sociales, religiosas, existenciales, familiares y económicas que han sido, son y seguirán siendo causa de muchos sufrimientos. Ante esta grave situación, que no podemos correr el riesgo de minimizar y mucho menos frivolizar, los hombres y mujeres que deseamos luchar por ser coherentes con nuestra fe, necesitamos realizar con paz una reflexión a la luz del resplandor que brota del Crucificado-Resucitado.

Lo primero que debe quedar claro es que todo el mal que nos acontece no puede venir de Dios, porque nuestro Dios nos ha creado para la vida, por amor y para amar. El Covid 19, lo mismo que las guerras, el hambre, la enfermedad y la muerte, la pérdida de recursos económicos y de un trabajo digno, son las diferentes caras que reviste el mal en este momento de nuestra historia. Y el mal, como ya queda dicho, no procede de Dios, pero tenemos que convertirlo en ocasión para manifestar el amor, la bondad y la Misericordia de Dios Padre de Nuestro Señor Jesucristo.

La fe no busca teorizar sobre el dolor y la muerte sino que es el camino que nos empuja a vivir lo que nos acontece como lo haría Jesucristo. Él asumió el dolor y la muerte, se puso al lado del que sufre, ¡se puso de su parte! Por eso nosotros tenemos que hacer lo mismo y, en este sentido, se entienden los sentimientos de aquél cristiano que llegó a escribir: “estoy crucificado con Jesucristo; vivo, pero no soy yo el que vive, es Jesucristo quien vive en mi”. (Ga 2, 20).

A pesar de todo es muy humano huir y revelarnos contra el dolor, la enfermedad y la muerte de nuestros seres queridos, también Jesús experimentó este rechazo y este dolor. Recordemos algo que hemos vivido en el Tríduo Pascual: “en medio de su angustia, oraba con más intensidad. Y le entró un sudor que caía hasta el suelo como si fueran gotas espesas de sangre”. (Lc 22,44). De tal modo que llegó a pronunciar aquellas palabras cargadas de misterio: “Padre mío, si este cáliz no puede pasar sin que yo lo beba, hágase tu voluntad” (Mt 26, 39).

Podemos decir que Jesús se entrega a su pasión y muerte con la voluntad decidida de asumir sobre sí mismo todos los males de la humanidad para transformarlos en vida.

Ese es el talante auténticamente cristiano que en esta situación debemos tomar los creyentes y no podemos caer en la tentación de pensar que Dios elige para nosotros caminos extraordinarios sino que a menudo, como nos lo recuerda el papa Francisco, el Señor elige caminos “impensables, tal vez los de nuestros límites, los de nuestras lágrimas, los de nuestras derrotas”, como son los de esta pandemia, para que en ellos, y a través de ellos, podamos encontrar la paz, la solidaridad, la esperanza.

Por eso, ante esta pandemia, es bueno que nos planteemos la necesidad de volver a lo esencial y de replantear nuestro estilo de vida; es decir, esta situación nueva nos debe llevar a reflexionar sobre una serie de interrogantes: ¿qué lectura creyente podemos dar a lo que nos acontece? ¿qué sentido tiene lo que estamos viviendo? ¿el confinamiento durante tanto tiempo, quedando hipotecadas nuestras “libertades” tiene algún sentido? ¿todo esto sirve para algo? ¿tras lo que sucede se esconden intenciones turbias que nos desconciertan? ¿en realidad qué espera Dios de nosotros en estas circunstancias? Todo lo que está aconteciendo tiene que llevarnos a la conversión social y personal.

Y mientras nos encontramos en este proceso, surge una vez más la familia como la institución más importante, como garante de todo lo que somos y tenemos. No es la primera, ni será la última vez, en la que la familia se convierta en esa realidad viva en donde hemos nacido a la vida, fuimos acogidos y somos amados, a pesar de los pesares, de manera incondicional. También en estos momentos de confinamiento ella se muestra como hogar e “iglesia doméstica”, como “hospital cercano” para tantos que han sufrido y siguen padeciendo. La familia se nos muestra como el cauce fuerte en donde encuentran su refugio los confinados, los positivos “asintomáticos”, los que han perdido su trabajo.

En estos momentos, como cristianos, tenemos que salir a la ayuda de esta institución que garantiza el apoyo humano, afectivo, psicológico, religioso y económico de muchísimos ciudadanos. La familia está amortiguando la esperanza de sus miembros. Por eso, hoy más que nunca, necesitamos ser propositivos y crear los cauces y las medidas oportunas para sostener a las familias de tal modo que sea viable esta reconstrucción humana, espiritual, social y económica.

La Iglesia tiene nombre de familia. Nuestra Iglesia diocesana tiene que plantearse muy en serio cómo ayudar en estos momentos tan delicados de nuestra historia a las familias, para que prosigan en esa labor callada de auténticas instituciones garantes de lo más humano de las personas en este tiempo de pandemia, y para ello necesitamos tu ayuda.

lemos_montanet_firma✠ J. Leonardo Lemos Montanet
Obispo de Orense

Decreto por el que se aprueban los criterios de actuación y prevención para la celebración del culto público durante las fases de salida en este tiempo de alarma sanitaria

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NOS, EL DOCTOR DON JOSÉ LEONARDO LEMOS MONTANET,
POR LA GRACIA DE DIOS Y DE LA SEDE APOSTÓLICA,
OBISPO DE OURENSE.

DECRETO

Ante la grave situación generada por el COVID-19 y con el fin de que el regreso a la normalidad se realice con la prudencia humana y pastoral imprescindible en estos casos, de manera especial la vuelta progresiva a la celebración normal del culto público en las parroquias y en los centros de atención pastoral de nuestra Diócesis, a tenor de las competencias atribuidas al Obispo en los cánones 391-394; 756 § 2 y 838 § 4 y concordantes, y teniendo en cuenta las medidas de prevención aconsejadas por la Comisión Ejecutiva de la Conferencia Episcopal Española, del día 29 de abril de 2020, así como las de los Obispos de la Provincia Eclesiástica de Santiago de Compostela, del pasado 13 de marzo de 2020. Continuar leyendo “Decreto por el que se aprueban los criterios de actuación y prevención para la celebración del culto público durante las fases de salida en este tiempo de alarma sanitaria”

Nota sobre las nuevas medidas en los actos religiosos ante la expansión del “coronavirus”

Nota de los obispos de la Provincia Eclesiástica de Santiago de Compostela sobre las nuevas medidas en los actos religiosos ante la expansión del “coronavirus”

galicia

Ante la situación creada por la expansión del virus Covid19, la responsabilidad por el bien de la salud propia y del prójimo nos lleva a adoptar algunas medidas destinadas a evitar la propagación de la enfermedad con ocasión de nuestras celebraciones litúrgicas y encuentros pastorales. Es una responsabilidad ciudadana y una exigencia del amor al prójimo prevenir el contagio en estos momentos. Estas nuevas medidas se añaden a las ya ofrecidas en la Nota de los Obispos de la Provincia eclesiástica de Santiago de Compostela del pasado 8 de marzo. Continuar leyendo “Nota sobre las nuevas medidas en los actos religiosos ante la expansión del “coronavirus””

Nota sobre las medidas que pueden evitar la expansión del “Coronavirus” en los actos religiosos

Nota de los Obispos de la Provincia Eclesiástica de Santiago de Compostela sobre las medidas que pueden evitar la expansión del “Coronavirus” en los actos religiosos

galicia

Atendiendo a las recomendaciones que la Consellería de Sanidade de la Xunta de Galicia nos ha hecho llegar para la prevención del contagio del coronavirus en el ámbito de las celebraciones litúrgicas y devocionales y a las indicaciones realizadas desde la Conferencia Episcopal Española, los obispos de la Provincia eclesiástica de Santiago de Compostela ofrecemos una serie de indicaciones con el objetivo de extremar las medidas de higiene adecuadas en los actos litúrgicos, especialmente en aquellos que conlleven acciones de besamanos a imágenes religiosas u otras manifestaciones externas de piedad popular: Continuar leyendo “Nota sobre las medidas que pueden evitar la expansión del “Coronavirus” en los actos religiosos”

Las normas pastorales: ¿“muro” o “puente” de comunión?

Carta de
Mons. D. José Leonardo Lemos Montanet
Obispo de Orense

JoseLeonardoLemosMontanet

Con bastante frecuencia está siendo objeto de reflexión y debate en el marco del Sínodo diocesano la problemática referente al cumplimiento de las normas que regulan las actividades pastorales en nuestra Iglesia particular. Estas normas son, sobre todo, una expresión efectiva de la comunión eclesial. No son construcciones arbitrarias, sino todo lo contrario: son plasmaciones concretas y prácticas del querer de la Iglesia Universal adecuadas a la vida y a las costumbres de nuestras gentes, teniendo en cuenta, además, la historia multisecular de nuestra Iglesia local. Una comunidad que no tenga unas pautas que regulen su conducta está abocada a la arbitrariedad y, por consiguiente, terminará lesionando los derechos de las personas que la integran. Continuar leyendo “Las normas pastorales: ¿“muro” o “puente” de comunión?”

La Vida Consagrada: la fuerza de un don de Dios

Carta de
Mons. D. José Leonardo Lemos Montanet
Obispo de Orense

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Este mes de febrero guarda en sí numerosos acontecimientos eclesiales: la Jornada de la Vida Consagrada, la Campaña Contra el Hambre en el Mundo, la Jornada de Manos Unidas, la fiesta de la Hospitalidad de Lourdes, la Jornada de los Enfermos, el octavo aniversario de mi ordenación episcopal y, además, celebramos el V aniversario de la celebración del Año de la Vida Consagrada, convocado por el Papa Francisco para agradecer y profundizar en el don que ésta supone para la Iglesia. Aquel 2015 nos ha ayudado como Iglesia diocesana a redescubrir la generosa entrega de tantos hermanos y hermanas nuestros que viven su consagración al servicio de Dios en esta Iglesia auriense de antiquísimas raíces cristianas. No olvidamos la conmemoración de aquel Congreso Regional que, vivido con un gran carácter celebrativo, formativo y festivo en un clima de comunión, tantos frutos nos ha dejado. Desearía que este mismo espíritu siguiera alentando a nuestros consagrados en su participación en las Asambleas Generales del Sínodo Diocesano y en su Clausura, que tendrá lugar los días 6 y 7 de junio. Continuar leyendo “La Vida Consagrada: la fuerza de un don de Dios”

2020 ¡Un año nuevo especial!

Carta de
Mons. D. José Leonardo Lemos Montanet
Obispo de Orense

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El papa Francisco al inicio de esta década, el 24 de noviembre de 2013, nos obsequiaba con la Exhortación apostólica Evangelii gaudium (EG). En ella nos marcaba las líneas fundamentales que tenía que recorrer nuestra Iglesia para ser una casa para muchos, una madre para todos los pueblos, y que haga posible el nacimiento de un mundo nuevo (EG, n.288). La búsqueda, o quizás sería mejor decir, la conquista de esta novedad a la que todos nos encaminamos no es un programa especial, ni un plan pastoral de emergencia eclesial; esta novedad no es algo que acontezca ahora mismo, sino que es una realidad a la vez antigua y nueva, siempre de perenne actualidad: esa novedad se llama Jesucristo, sólo Él puede hacer nuevas todas las cosas (Ap 21, 5). Continuar leyendo “2020 ¡Un año nuevo especial!”

Una Iglesia con corazón de madre

Carta de
Mons. D. José Leonardo Lemos Montanet
Obispo de Orense

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Hace unos días finalizábamos las primeras sesiones de la Asamblea Sinodal que se centraron en el tema de la parroquia y que nos han dejado una serie de proposiciones aprobadas por los miembros sinodales. Ha sido una auténtica experiencia de comunión y fraternidad en la que obispo, sacerdotes, miembros de la vida consagrada y seglares dieron una muestra de sinodalidad. Recuerdo que algunos de mis más estrechos colaboradores me aconsejaban que no comenzásemos la reflexión por la parroquia, sino por otros aspectos de especial importancia para la vida diocesana y que la dejásemos para el final. Sin embargo, me ha parecido conveniente iniciar el camino sinodal rezando y reflexionando sobre la parroquia porque ella es el rostro más próximo de la Iglesia. Por otra parte, sobre este asunto volveremos una y otra vez a lo largo de las sesiones sucesivas, porque la parroquia es una realidad poliédrica. Continuar leyendo “Una Iglesia con corazón de madre”

Un mes de esperanza

Carta de
Mons. D. José Leonardo Lemos Montanet
Obispo de Orense

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Noviembre es un mes que nos abre a la esperanza. En medio de una sociedad tan compleja y con signos de violencia y de enfrentamientos entre los ciudadanos, surge esa luz que nos abre un nuevo horizonte. Es la vida de los santos -santos anónimos- cuya fiesta celebramos el día primero de este mes. Aquellos que han sido los más preclaros hijos de la Iglesia, los santos, se convierten para nosotros en faros luminosos que, en medio de las circunstancias nos ayudan a mantener viva y operativa no solo nuestra conciencia, sino nuestras actuaciones. Continuar leyendo “Un mes de esperanza”

El Sínodo nos pide un cambio de actitud para romper con la inercia que nos desgasta y debilita

Carta de
Mons. D. José Leonardo Lemos Montanet
Obispo de Orense

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Después de estos primeros tres años del camino sinodal recorrido, con luces y sombras, pero con mucha ilusión y esperanza, nos encontramos en la Catedral para dar gracias a Dios y pedirle ayuda para proseguir en las tareas sinodales, si cabe, esforzándonos un poco más para que la dinámica sinodal penetre en el corazón de aquellos que no han querido caminar con nosotros, porque no han entendido el sentido ni la necesidad del Sínodo Diocesano. Continuar leyendo “El Sínodo nos pide un cambio de actitud para romper con la inercia que nos desgasta y debilita”