Unidad entre los cristianos

Carta de
Mons. D. José María Yanguas Sanz
Obispo de Cuenca

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Domingo 19 de enero de 2020

Queridos diocesanos:

En los días que preceden a la fiesta de la Conversión de San Pablo, concretamente del 18 al 24 de enero, se celebra desde hace ya varios decenios  la Semana de Oración por  los Cristianos. Dicha celebración ha ido lentamente calando en el corazón de todos los fieles que nos dirigimos en estos días a Dios pidiendo la unidad de todos los creyentes en Cristo. Recemos, pues, con fe, junto a todos los hermanos separados para que el Señor nos conceda el gran don de la unidad. Continuar leyendo “Unidad entre los cristianos”

Tiempo ordinario

Carta de
Mons. D. José María Yanguas Sanz
Obispo de Cuenca

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Domingo 12 de enero de 2020

Queridos diocesanos:

Con la fiesta del Bautismo del Señor finaliza el tiempo litúrgico de la Navidad, para dejar paso al así llamado “tiempo ordinario”, un tiempo que discurre desde el lunes próximo hasta el miércoles de ceniza y desde el lunes después de Pentecostés hasta la vigilia del I Domingo de Adviento. Este tiempo abraza, pues, la mayor parte de las semanas del tiempo litúrgico. Continuar leyendo “Tiempo ordinario”

¡Feliz Navidad!

Carta de
Mons. D. José María Yanguas Sanz
Obispo de Cuenca

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Queridos diocesanos:

El evangelio de san Lucas nos dice que los Pastores, a quienes los ángeles anuncian la buena nueva del nacimiento del Mesías, el Señor, se llenaron de gran temor en un primer momento, un temor que no ha de entenderse como miedo, ese movimiento del alma que se aleja de un mal que acecha y lo rechaza; el temor de los pastores de Belén es el sentimiento de encontrarse ante algo que los supera, que está por encima de ellos, que no controlan ni dominan: es el temor que acompaña a la presencia de lo divino, de lo trascendente. Pero, en seguida, ese sentimiento de miedo se convierte en alegría que les lleva a dar gloria y alabanza a Dios, y a contar el acontecimiento de Belén a cuantos quieren escucharles. Continuar leyendo “¡Feliz Navidad!”

El Adviento es tiempo de alegre espera: la espera de la llegada del Señor

Carta de
Mons. D. José María Yanguas Sanz
Obispo de Cuenca

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Queridos diocesanos:

Con la solemnidad de Cristo Rey del universo termina el año litúrgico, llamado también ciclo litúrgico, a lo largo del cual la Iglesia “celebra con un sagrado recuerdo, en días determinados a través del año, la obra salvífica de su divino Esposo” (Concilio Vaticano II, Constitución sobre la Sagrada Liturgia, n. 102). La Iglesia organiza los diversos tiempos y solemnidades a  lo largo de dicho ciclo, de manera que anualmente se haga memoria de los principales misterios de la historia de nuestra salvación. Esta historia debe entenderse no solo como un conjunto más o menos organizado de verdades, sino también como una serie de acontecimientos, de hechos, por medio de los cuales Dios realiza la salvación de los hombres. La solemnidad de la Pascua constituye el eje sobre el que gira toda la historia de la salvación y por lo mismo, todo el año cristiano. Continuar leyendo “El Adviento es tiempo de alegre espera: la espera de la llegada del Señor”

El cristiano es el hombre de la esperanza

Carta de
Mons. D. José María Yanguas Sanz
Obispo de Cuenca

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Queridos diocesanos:

El mes de noviembre aparece revestido de un cierto aire de melancolía, un estado anímico de tristeza, más o menos honda, sosegada y permanente, que envuelve el discurrir de sus días y amenaza con apoderarse de nosotros. Quizás sea, en parte, consecuencia de los cambios que se producen en la naturaleza de la que formamos parte y con la que guardamos estrechas relaciones. Prevalecen por lo regular los días grises, se acortan las horas de luz, los árboles son despojados de sus hojas, el frío se va dejando sentir cada vez más: la naturaleza parece “encogerse” y con ella también el ánimo de los hombres. Y sin embargo, este es un mes que habla de esperanza y que, por tanto invita a la alegría. Continuar leyendo “El cristiano es el hombre de la esperanza”

III Jornada Mundial de los Pobres

Carta de
Mons. D. José María Yanguas Sanz
Obispo de Cuenca

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Queridos diocesanos:

Este domingo, XXIII del tiempo ordinario, la Iglesia celebra la Jornada Mundial de los Pobres en su tercera edición. La Jornada es un expreso deseo del Papa Francisco, y da forma a la preocupación del Pontífice por la situación de pobreza en que se encuentran muchos millones de hombres y mujeres en este mundo nuestro.

Los espectaculares avances de la ciencia y de la técnica, el alto grado de bienestar alcanzado por muchos países, las ostentación de abundancia y riqueza, rostro visible de enteras sociedades, no pueden ocultar la realidad de la pobreza que afecta a extensas capas de población en todo el mundo, incluso en los países más desarrollados económicamente. Continuar leyendo “III Jornada Mundial de los Pobres”

Ni la gracia de Dios elimina su justicia, ni la justicia hace vana la gracia

Carta de
Mons. D. José María Yanguas Sanz
Obispo de Cuenca

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Queridos diocesanos:

No faltan personas, también entre los cristianos, que piensan que, sea cual sea el comportamiento de uno durante su existencia terrena, ya se trate de un pecador o de alguien que se ha esforzado por ser fiel a Dios y vivir según su voluntad, al final del caminar en este mundo, la suerte de uno y otro será idéntica. Continuar leyendo “Ni la gracia de Dios elimina su justicia, ni la justicia hace vana la gracia”

Sin ti, no hay presente. Contigo hay futuro

Carta de
Mons. D. José María Yanguas Sanz
Obispo de Cuenca

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Día de la Iglesia Diocesana 2019

Con ese nuevo mensaje para la celebración de la Iglesia diocesana se quiere insistir en una dimensión de la Iglesia particular que la define como pocas otras. La Iglesia es «una gran familia». Una familia presidida por un Padre que es Dios, del que todos somos hijos por el bautismo. Hijos en sentido fuerte, aunque misterioso e inefable, pues nunca agotaremos con palabras su verdad más íntima. Verdadera familia, pues por el bautismo somos hechos partícipes de la naturaleza divina y se nos comunica la Vida de Dios. Una familia unida por lazos más fuertes aún que los de la sangre. No es un modo de decir, un “como si” que permite hablar de familia en sentido figurado, pero que, en realidad, está bien lejos de responder a lo que se entiende por tal. Continuar leyendo “Sin ti, no hay presente. Contigo hay futuro”

La presencia multitudinaria de fieles en los cementerios es una confesión de fe en la inmortalidad

Carta de
Mons. D. José María Yanguas Sanz
Obispo de Cuenca

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Queridos diocesanos:

En estos días en torno a la solemnidad de Todos los Santos y a la conmemoración de los fieles difuntos, millones de personas acuden a los cementerios donde están enterrados sus seres queridos; algunas de ellas con no poco sacrificio, ya que deben hacer muchos kilómetros desde su lugar de residencia hasta aquellos otros donde reposan los restos de sus allegados. Las flores alegran los campos santos que en esos días se convierten en lugares de una oración  que hace más llevadera la separación de los que ya no están con nosotros. Son el testimonio de un amor que sobrevive al paso del tiempo, y que impide que éste vaya haciendo mella irreparable en el recuerdo de las personas que hemos amado y que seguimos amando después de su muerte. Continuar leyendo “La presencia multitudinaria de fieles en los cementerios es una confesión de fe en la inmortalidad”

Noviembre, mes de la esperanza, I. “Creo en la vida eterna”

Carta de
Mons. D. José María Yanguas Sanz
Obispo de Cuenca

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Queridos diocesanos:

El mes de noviembre inicia con la solemnidad de Todos los Santos, en la que la Iglesia pone ante los ojos de los fieles, y aun ante los de todos los hombres, el espléndido espectáculo, plural y diverso, de la santidad de sus hijos, de manera particular la de aquellos hombres y mujeres innominados, que en su caminar terreno, han seguido de cerca los pasos de Cristo. A la solemnidad de Todos los Santos, sigue la memoria de todos los fieles difuntos, en la que la Iglesia eleva al cielo su plegaria por todos aquellos que, seguros ya de la victoria, necesitan ser purificados en el fuego del amor de Dios, para poder entrar en la vida eterna. Continuar leyendo “Noviembre, mes de la esperanza, I. “Creo en la vida eterna””