Deja huella, sé testimonio

Carta de Mons. D. Joan Planellas Barnosell
Arzobispo de Tarragona y Primado

Domingo, 8 de mayo de 2022

Estimados y estimadas. Hoy, cuarto domingo de Pascua, domingo del Buen Pastor, la Iglesia celebra la Jornada de oración por las vocaciones. ¿No es una maravilla que un chico o una chica en plena juventud un día tengan la audacia de hacer de su vida un don?

Días atrás participé en un encuentro de jóvenes en la catedral. Se les veía contentos, despiertos, audaces, con toda una vida por delante, y con un montón de deseos y proyectos. Afortunadamente, no todas las energías y proyectos de los jóvenes se las llevan los negocios de los mayores. Existe mucha generosidad en las nuevas levas de jóvenes. Lo que sucede es que la forma de vivir de los mayores los pone a prueba duramente y no siempre sus ideales resurgen.

Continuar leyendo «Deja huella, sé testimonio»

Plenitud de vida

Carta de Mons. D. Joan Planellas Barnosell
Arzobispo de Tarragona y Primado

Domingo, 1 de mayo de 2022

Estimados y estimadas. La cincuentena pascual nos invita a celebrar el núcleo de nuestra fe cristiana: ¡Jesús ha resucitado, aleluya! Es un tiempo que debemos emplear para aprender a vivir desde la pascua del Señor, para aprender a ser sus testigos verídicos y creíbles.

¡Ojalá que estos cincuenta días se conviertan en una escuela para todos! Sería muy raro que nosotros, cristianos, no creyéramos en la resurrección ni viviéramos bajo sus efectos. Y, sin embargo, ya en las primeras comunidades ésta fue una piedra de tropiezo difícil de proclamar y de confesar. El propio san Pablo tuvo que dedicarle todo el capítulo decimoquinto de su Primera carta a los Corintios, con expresiones impactantes, como esta: «Si nosotros hemos puesto nuestra esperanza en Cristo solamente para esta vida, seríamos los hombres más dignos de lástima.» (1 Co 15,19). No, nuestro testimonio no puede dar lástima ni podemos presentarnos como víctimas, pesimistas o mediocres; sería un fraude a la Buena Nueva del Evangelio. Pecadores, lo somos y mucho, pero felizmente perdonados por la Cruz redentora de Cristo y plenamente vivificados por la fuerza de su Espíritu. Por eso, a pesar de las propias debilidades y las de nuestras comunidades, en nosotros debe resplandecer la vida, la luz y la alegría del Reino, realidades que debemos hacer nacer cada día de nuevo, rellenándolas de contenido una y otra vez con nuestro hacer, siempre en comunión con los demás.

Continuar leyendo «Plenitud de vida»

Los misioneros de la Misericordia

Carta de Mons. D. Joan Planellas Barnosell
Arzobispo de Tarragona y Primado

Domingo, 24 de abril de 2022

Estimados y estimadas, san Juan Pablo II instituyó el segundo domingo de Pascua como fiesta de la Divina Misericordia, una buena forma de relacionar la resurrección de Cristo con el gozo inmenso de la salvación. Pero, ¿qué significa que Jesús nos salva? El Evangelio nos enseña que el pecado humano, es decir, el egoísmo, el orgullo, las ganas de autosuficiencia y de poder, y el consecuente desprecio de Dios y del otro, desfiguran la imagen divina en la persona humana.

La misión de Jesús es, precisamente, devolvernos de una vez por todas la dignidad de hijos, la dignidad de ser y existir en su mirada amorosa. Así, por su Cruz y con la fuerza del Espíritu, somos dignos de dirigirnos a Dios como Abbá, papá. ¡Qué lejos quedan aquí las imágenes de un Dios riguroso, justiciero, pendiente de detectar la más mínima debilidad humana! El Dios que muestra Jesucristo es Padre, padre y madre, capaz de sufrir por la felicidad de sus hijos, de buscarlos con entrañas inflamadas, deseoso de hacerles disfrutar de Él mismo: ¡el Dios de la Misericordia!

Continuar leyendo «Los misioneros de la Misericordia»

Incierta gloria

Carta de Mons. D. Joan Planellas Barnosell
Arzobispo de Tarragona y Primado

Domingo, 17 de abril de 2022

Estimados y estimadas, Incierta Gloria es el título ―tomado prestado a Shakespeare― de la novela que Joan Sales dedicó a la Guerra Civil de nuestro país. Un título que se puede extrapolar a cualquier conflicto bélico, también al que tiene lugar en Ucrania. Se ha hablado mucho de esta guerra y se han analizado las causas. Pero aquí querríamos hacer mención al papel que puede haber tenido el hecho religioso ―no de manera explícita― en el conflicto. Vaya por adelantado la condena sin paliativos de toda guerra y de esta en concreto: el hecho de querer entender un conflicto no significa justificarlo.

Continuar leyendo «Incierta gloria»

Celebrando la Eucaristía

Carta de Mons. D. Joan Planellas Barnosell
Arzobispo de Tarragona y Primado

Domingo, 10 de abril de 2022

Estimados y estimadas, el próximo jueves, Jueves Santo, celebramos la institución de la Eucaristía por parte de Jesús. Como afirmó el Concilio Vaticano II, la Eucaristía es fuente y cumbre de la vida cristiana. Es a través de ella que recibimos la esencia de la vida en Cristo, es decir, en comunión con su carne y su sangre, nos reconocemos como Cuerpo suyo y, miembros del mismo cuerpo ―unos y otros―, nos preparamos para ser testigos de su resurrección en todas partes.

Así pues, la Eucaristía es ante todo una celebración profunda y festiva, donde no tiene cabida la distracción, el aburrimiento o la apatía. ¡Qué impacto produce un grupo de cristianos que celebran su fe con entusiasmo! Y a una fiesta no se va como un mero espectador, pasivamente, sin nada que aportar. Para crear un ambiente festivo es necesaria la actitud positiva, alentadora y participativa. ¿Os imagináis una fiesta donde una persona actuara sola? No permitamos que nuestras celebraciones se conviertan en un monólogo sin atractivo. En esta línea deberíamos reflexionar y profundizar las palabras que encontramos en el Concilio Vaticano II: «Participando del sacrificio eucarístico, fuente y cumbre de toda la vida cristiana…, todos tienen en la celebración litúrgica una parte propia, no confusamente, sino cada uno de modo distinto» (LG 11).

Continuar leyendo «Celebrando la Eucaristía»

Ve a encontrarlo…

Carta de Mons. D. Joan Planellas Barnosell
Arzobispo de Tarragona y Primado

Domingo, 3 de abril de 2022

Estimados y estimadas, uno de los rasgos más claros de la propuesta de Jesús es subrayar la fraternidad en la nueva familia del Reino. A él le gusta llamar hermanos y hermanas a sus discípulos, y no deja de potenciar un modelo de sociedad que se basa, no en las estructuras externas que tienden a estratificar, sino en el amor que nace del interior de los corazones.

Los Evangelios muestran diversas actitudes que deben hacer posible la auténtica fraternidad. Una de ellas es lo que se ha dado en llamar corrección fraterna: «Si tu hermano peca, ve y corrígelo en privado. Si te escucha, habrás ganado a tu hermano» (Mt 18,15). Es evidente que la experiencia a la que se nos invita no es fácil, pero no implica que debamos renunciar a ella. Hay que tener en cuenta que el contexto es eminentemente eclesial, es decir, hablamos de hombres y mujeres que desean vivir desde la profundidad de la verdad y desde el compromiso de una donación total a los demás y al mundo. Por eso lo que el evangelista quiere conseguir no es una normativa jurídica para situaciones difíciles ni menos aún un espacio de poder y de control, sino una comunidad donde cada miembro se hace responsable de su hermano ayudándole en el camino de santidad.

Continuar leyendo «Ve a encontrarlo…»

Había que celebrarlo

Carta de Mons. D. Joan Planellas Barnosell
Arzobispo de Tarragona y Primado

Domingo, 27 de marzo de 2022

Estimados y estimadas, una de las imágenes más significativas de la Cuaresma es la del hijo pródigo, el hermano pequeño de la parábola que leemos este cuarto domingo. ¿Quién no se ha sentido nunca identificado con él, deseoso de irse lejos de la casa solariega y capaz de dilapidarse la herencia en un santiamén? ¡Cuántas catequesis no hemos hecho sobre la indigencia humana y la bonita oportunidad que esta brinda para buscar de nuevo nuestro sitio y reencontrar el calor del Padre amoroso!

Hoy, sin embargo, quisiera fijarme en la reacción del hermano mayor, a veces poco reflexionada e interiorizada. De hecho, el evangelista Lucas da el punto clave de las parábolas en la introducción anterior: «Los fariseos y los escribas murmuraban, diciendo: Este hombre recibe a los pecadores y come con ellos» (Lc 15,2). Es precisamente para combatir el juicio de las autoridades judías que Jesús se apresura a dejar clara su postura respecto a los pecadores. Y es el hermano mayor quien, asumiendo el rol de estas autoridades, interpreta el desagradable papel de aquel que se enfada con la forma de actuar de Dios.

Continuar leyendo «Había que celebrarlo»

Si a la vida, creer en el amor

Carta de Mons. D. Joan Planellas Barnosell
Arzobispo de Tarragona y Primado

Domingo, 20 de marzo de 2022

Estimados y estimadas. Hasta hace cincuenta años, las ordenaciones sacerdotales solían hacerse en grupo en el mismo Seminario. Unos días después de la ordenación, el nuevo sacerdote celebraba la primera misa cantada, normalmente en su parroquia. Era una fiesta de las más lucidas y se ampliaba con una comida en la que eran obligados los parlamentos emotivos y las recomendaciones alentadoras al misacantano. Precisamente, sobre este hecho, siendo todavía seminarista en Girona, el entonces obispo Jaume Camprodon nos había explicado que, siendo él un joven capellán, había asistido a una Misa nueva en la que fue invitado el maestro Carles Riba. Durante la sobremesa le tocó el turno de hablar y lo hizo con dicción medida y frases bien cortadas, como el escritor y poeta sabía hacerlo. Empezó: estoy gestando una obra «que escribo con mucho tormento». Se refería a la que sería su última obra, Esbós de tres oratoris (1957), uno de los cuales versa sobre Lázaro, el resucitado. Explicó cómo veía a Cristo de pie ante la tumba y llamando a Lázaro a la vida. Lázaro, decía él, podía responder sí o no al grito del Maestro, era libre. Y Lázaro se decidió por la vida. Entonces, Carles Riba aplicó la escena al nuevo sacerdote: «Podías decir sí o no a Jesús que te invitaba a seguirle. Más de una vez te habrá asaltado la duda. Has dicho sí a la Vida; afortunado de ti».

Continuar leyendo «Si a la vida, creer en el amor»

Cuaresma en clave sinodal

Carta de Mons. D. Joan Planellas Barnosell
Arzobispo de Tarragona y Primado

Domingo, 13 de marzo de 2022

Estimados y estimadas. El tiempo de Cuaresma debe prepararnos y disponernos para la celebración festiva de la Pascua. En esta ocasión querría fijarme en las tres prácticas cuaresmales, oración, limosna y ayuno, leídas en clave sinodal. Estas tres disciplinas nos hacen profundizar en las tres dimensiones relacionales de la persona. Así, la oración aviva y enciende nuestra relación con Dios, la limosna nos lleva al encuentro con los hermanos y prójimos, sobre todo con los más pobres, y el ayuno nos ayuda a unificar nuestro corazón en el Señor.

En cuanto a la oración, Jesús nos dice: «Tú, en cambio, cuando ores, retírate a tu habitación, cierra la puerta y ora a tu Padre que está en lo secreto; y tu Padre, que ve en lo secreto, te recompensará.» (Mt 6, 6). Es muy importante el diálogo personal, íntimo y honesto con Dios, pero éste no justifica una oración individualista. De hecho, la oración que Jesús nos enseña se dirige al Padre de todos, explicitando que somos hermanos y compartimos unos mismos sentimientos. De hecho, uno de los rasgos de la oración cristiana, como nos explica el libro de los Hechos de los Apóstoles, es reunirse en comunidad. Por eso, la oración, vivida en clave sinodal, nos empuja a rezar juntos, movidos por el anhelo de encontrarnos unos con otros. La eucaristía es el ejemplo por antonomasia. ¡Qué bueno sería, también, que encontráramos espacios de oración comunitaria, en la parroquia o en casa, para rezar juntos, por ejemplo, los laudes, las vísperas o el Santo Rosario!

Continuar leyendo «Cuaresma en clave sinodal»

Literatura y retorno a Dios

Carta de Mons. D. Joan Planellas Barnosell
Arzobispo de Tarragona y Primado

Domingo, 6 de marzo de 2022

Estimados y estimadas, en un interesante reportaje publicado la pasada Navidad en un diario de ámbito nacional y en el suplemento de cultura (La Vanguardia [24-XII-2021], Cultura/s, 1-3), podíamos leer que se estaba produciendo un retorno al hecho religioso por parte de toda una generación de jóvenes promesas del mundo literario. Procedentes de ambientes, de ideologías o incluso de entornos sociales muy diferentes, reconocen tranquilamente ―y a menudo teniendo que ir a contracorriente―, haber encontrado el camino de Dios. A modo de ejemplo, y todos con obras literarias publicadas, hago mención de algunos de ellos.

El poeta granadino Jesús Montiel (37 años), se reconoce en la tradición cristiana y percibe claramente en los jóvenes de su generación «un redescubrimiento de la creencia, un cansancio del nihilismo y una reivindicación de lo sagrado […]. Vivimos insatisfechos y las consultas de psiquiatría están abarrotadas. Es evidente que hay sed de significado».

Continuar leyendo «Literatura y retorno a Dios»